Los senderos que se bifurcan en el rediseño de El País (I): el acceso a la información

En estos tiempos inciertos para el periodismo, en los que cierran diarios y sufren grandes empresas, los esfuerzos de los cibermedios por ofrecer un mejor producto y aprovechar las nuevas herramientas tecnológicas y comunicativas merecen, por lo menos, un comentario en este blog. Por eso, una semana después de la presentación definitiva del rediseño de la web de El País, esta entrada pretende analizar brevemente algunas de sus cualidades, defectos y virtudes. Como ya se ha bloggeado y twitteado bastante sobre esta renovación, he considerado oportuno alejarme de las descripciones generales, y voy a tratar de centrarme, dentro de mis limitaciones, en una cuestión concreta: su estructura de navegación y, en concreto, el acceso a la información.

Hace unas semanas, se abordaron aquí parcialmente estos últimos conceptos, y otros los han explicado con mucho más detalle desde el punto de vista de la usabilidad, la educación y el diseño web. Lejos de pretensiones teóricas, en esta ocasión, el único objetivo es tratar de aplicar estas ideas a la nueva composición de la versión digital de esta cabecera para poder apuntar algunas de sus implicaciones en la recepción de la información periodística. Se trata, en el fondo, de describir de qué formas el usuario de este cibermedio puede acceder a la información que contiene y de apuntar algunas de las consecuencias que estas acciones pueden llegar a suponer para el ciberperiodismo.

Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

Figura 1: El rediseño de la web de El País / Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

La nueva interfaz que, desde el 22 de febrero, presenta la versión digital de El País comenzó a ver la luz el pasado 16 de mayo de 2011, cuatro días antes de las elecciones locales y autonómicas del 20-M y un día después del 15-M, con el surgimiento de la nueva sección de Política. Poco a poco, los distintos bloques temáticos fueron adaptando esta estructura, se fueron puliendo detalles y, al mismo tiempo, fueron surgiendo los primeros análisis sobre asuntos como la “deconstrucción” de sus contenidos en micromedios o el diseño gráfico. Finalmente, tras las últimas incorporaciones de la cultura y el deporte, el diario dio el paso definitivo con el lanzamiento de su renovada portada.

Al margen de las implicaciones estéticas y organizativas que trae consigo esta reestructuración, que podrán protagonizar análisis posteriores, una de sus principales consecuencias es la transformación de las rutas que el receptor puede seguir para acceder a los contenidos. Aunque, evidentemente, se corre el riesgo de caer en numerosas simplificaciones, en principio, se puede afirmar que estos múltiples caminos se pueden clasificar en dos grandes grupos:

1. La navegación visual. Se trata, en realidad, de la forma más elemental del acceso a la información de los cibermedios y de cualquier sitio web, pues se basa en la distribución de distintas capas y árboles de hipervínculos. Sin embargo, una revisión más profunda de este caso puede proporcionar datos interesantes. Como bien apunta el propio medio en el blog creado para explicar este proceso, este procedimiento se puede realizar principalmente de tres maneras:

-A través de las seis grandes secciones informativas. Al margen de la selección de los temas, que ha despertado críticas por la ausencia de asuntos como la tecnología, lo cierto es que, si bien en su ubicación en la portada no presenta novedades, el interior de estos espacios conforma verdaderos microcibermedios especializados, con subsecciones, géneros y elementos interactivos y audiovisuales específicos y adaptados. Como consecuencia de esto, la navegación dentro de estos apartados es prácticamente la misma que la del diario digital completo, por lo que se le pueden aplicar todas las consideraciones que se detallan a continuación.

Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

Figura 2: Secciones principales / Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

-Con los bloques temáticos que, en el menú denominado “Está pasando”, se despliegan justo debajo de las secciones. Se ha comentado que este mecanismo es el que, hace años, ya utilizaban medios como 20 minutos, y el que explotan plataformas sociales como Twitter con sus “trending topics”. No obstante, es innegable que su uso, tal y como está planteado, si se utiliza bien (y parece que así está siendo), se puede convertir en uno de los principales conductos de información para el usuario interesado por la actualidad.

Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

Figura 3: Secciones temáticas / Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

-Mediante la estrecha y extensa columna de la derecha, en la que se incorporan todas las secciones y subsecciones. Duramente atacada por algunos, y elogiada por otros, se puede considerar que esta franja vertical constituye el mapa principal para la navegación en El País. Posiblemente, su ubicación en la portada, ligeramente desplazada hacia abajo, constituye un obstáculo para su usabilidad, pero su mejor colocación en las secciones, subsecciones y bloques temáticos, que es donde realmente tiene sentido, mejora ligeramente.

Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

Figura 4: Sumario vertical / Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

Sin embargo, es necesario precisar que este tipo de navegación es mucho más compleja, y que el usuario puede obtener lo que desea, sólo en las portadas, a partir de estos elementos:

-Los enlaces directos que se encuentran en los titulares de las piezas periodísticas.

Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

Figura 5: Enlaces en titulares / Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

-Las secciones no incluidas en la barra principal, como la de Opinión, a la que se accede desde el vértice superior derecho de la página de inicio (lo que supone una de las grandes innovaciones) o en el pie de página.

Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

Figura 6: Ventana de la sección de opinión / Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

-Los servicios interactivos, como la red social eskup, o los adicionales, como El tiempo.

Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

Figura 7: Servicios / Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

-Los módulos especiales, compuestos por la “Última hora”, “El País Recomienda”, “En otros medios” y “Lo más visto en El País”.

Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

Figura 8: Módulos especiales / Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

-Las secciones temáticas de actualidad temporal, que se presentan en antetítulos y en recuadros específicos.

Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

Figura 9: Sección temática / Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

-El gran bloque inferior, donde se encuentran agrupados los blogs, los elementos multimedia y los servicios adicionales de la edición impresa.

Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

Figura 10: Bloque inferior / Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

De esta forma, aunque seguro que faltan muchos, se puede comprobar cómo las posibilidades de acceder a la información son muy numerosas y variadas. Algunas llevan directamente a los mensajes periodísticos, pero otras abren nuevos entramados de navegación que se pueden ramificar casi hasta el infinito, de forma que el usuario puede deambular durante horas por el cibermedio sin acceder directamente al producto informativo completo. ¿Es esto positivo o negativo? No es este el momento de abordar una cuestión tan trascendental. Lo que sí es evidente es que el encargado de organizar esta información deberá realizar un gran esfuerzo por guiar estos recorridos y por ofrecer en todo momento lo que el receptor necesita, y que éste tendrá que desarrollar nuevas formas de moverse por esta compleja red de información. Es necesario precisar que, en la inmensa mayoría de las capas intermedias, en una posición destacada, el usuario siempre tendrá una parte de los contenidos a un solo click, que casi siempre será una imagen o un titular. De este modo, se pone de manifiesto que, pese a las innovaciones técnicas y estructurales, la habilidad del periodista (redactor o gráfico) sigue siendo fundamental para atraer su atención.

2. La exploración semántica. Es cierto que El País no ha conseguido, por ahora, reivindicarse como una especie de wikipedia periodística. Sin embargo, hay que destacar que este tipo de acceso a la información es el que mayores innovaciones y perspectivas de futuro presenta para esta cabecera y para el conjunto de cibermedios. Tal y como vuelve a sintetizar el propio diario, de nuevo son tres las formas más importantes de poner en práctica este tipo de navegación:

-El motor de búsqueda. Como en la anterior versión, permite buscar por fecha y por coincidencia. Se ha dicho que esta herramienta presenta mejoras con respecto al anterior, y también se ha valorado negativamente las limitaciones en el número de búsquedas mostradas. Un análisis de su funcionamiento requeriría un examen más exhaustivo, pero a simple vista se presenta más claro, intuitivo y eficaz que el anterior, lo que, por otra parte, tampoco es muy difícil. En cualquier caso, sobre esta versión, destacaría el enlace a noticias relacionadas que aparece debajo de cada pieza y la presencia de las etiquetas con las que se han clasificado.

Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

Figura 11: Buscador / Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

-La hemeroteca. Constituye una de las mejoras más importantes, principalmente por las deficiencias que presentaba la anterior. En este caso, como ocurre en otros cibermedios como El Mundo, se puede acceder a tres versiones distintas de cada día, lo que multiplica las posibilidades de acceder a la información que estaba de actualidad en cada momento. En teoría, deberían poder consultarse aquí las piezas publicadas en los últimos 30 años, pero lo cierto es que, hasta ahora, sólo están accesibles los últimos siete días.

Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

Figura 12: Hemeroteca / Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

-El árbol de etiquetas. Posiblemente, constituye el principal avance de este rediseño en cuanto a la exploración semántica. Hasta el momento, no es tan amplio como se podría esperar, y quizás mejoraría si ofreciese la posibilidad de realizar búsquedas por tipos de elementos, como ocurre en lainformacion. Sin embargo, la eficacia de los resultados, la posibilidad de completar éstos con nuevas etiquetas y, sobre todo, la introducción de iconos como el lápiz que indica que el sujeto es el autor de los textos y no el objeto de la información, constituyen motivos para estar atentos a su evolución.

Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

Figura 13: Árbol de etiquetas / Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

Por medio de estas tres herramientas, combinadas por las anteriores, el usuario tendrá la oportunidad de satisfacer sus demandas de información específica, y al mismo tiempo de contextualizar gran parte de sus hallazgos. No es, por supuesto, ninguna panacea, y tendrán que seguir avanzando, posiblemente a través de la integración de estos tres mecanismos, para afinar los resultados de las consultas y mejorar la capacidad de intuir las necesidades de cada usuario. Pero lo que es evidente es que constituyen un nuevo paso para la creación de lo que se ha denominado la web semántica o, en nuestro ámbito concreto, el periodismo 3.0. Y, de nuevo, esta multiplicidad de acercamientos a la realidad que reflejan los medios de comunicación nos acerca a algunas de las ideas de Jorge Luis Borges, en esta ocasión a su libro El jardín de los senderos que se bifurcan, en el que dice así:

“Creía en infinitas series de tiempos, en una red creciente y vertiginosa de tiempos divergentes, convergentes y paralelos. Esa trama de tiempos que se aproximan, se bifurcan, se cortan o que secularmente se ignoran, abarca todas la posibilidades.”

Es posible que, otra vez, haya creado una entrada demasiado extensa y con escasas aportaciones originales. En cualquier caso, espero haber clarificado algunas cuestiones y, al menos, haber abierto la  puerta a otro tipo de análisis específicos. Es cierto que el diseño de la navegación del usuario y, en concreto, del acceso a la información no forma parte de las labores esenciales de la mayor parte de los periodistas, pero probablemente cada vez será más necesario que este profesional sepa de qué se trata, tenga capacidad para influir en algunas de sus manifestaciones y, como mínimo, trabaje junto al documentalista y al desarrollador informático en la clasificación, la estructuración y la presentación de los contenidos. Así lo demuestra el esfuerzo que, por este asunto, ha realizado El País en su rediseño. Porque de esta evolución, y de muchas otras, depende que se aclaren los tiempos inciertos del periodismo.

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  1. [...] en la elaboración de la portada digital de un medio líder como El País, aunque fuese en su diseño anterior. Sobre todo, si se tiene en cuenta que, en su propio libro de estilo, señala que “hay que [...]

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