
Con frecuencia se afirma, y a menudo con solvencia, que la Web, y en concreto su versión 2.0, está fomentando una mayor democratización de la opinión pública gracias a la multiplicación y diversificación de los emisores y a la capacidad de apertura y almacenaje de sus plataformas. Sin embargo, esta abundancia de voces y opiniones no siempre es suficiente. De hecho, en determinados contextos, los efectos pueden resultar contraproducentes debido a la sobreabundancia informativa. Y, con frecuencia, gran parte de estas variables externas están relacionadas con los mecanismos empleadas para difundirlas.
Para ilustrar y analizar brevemente esta cuestión, tras un largo paréntesis veraniego, esta entrada se propone comprobar las potencialidades y las limitaciones de una herramienta como Twitter para este fenómeno, en concreto para el debate ideológico. Hace ya tiempo, se trató una cuestión parecida en relación con los comentarios de las noticias del Huffington Post. En esta ocasión, se ha seleccionado un hecho concreto: la tertulia que, sobre la libertad de expresión y el respeto a las religiones mantuvieron el pasado domingo, 16 de septiembre, cinco reconocidos tuiteros: Antonio Martínez Ron, Toni Piqué, Josu Mezo, Borja Adsuara y Jose Cervera. Este debate comenzó varios días antes, pero con el fin de acotar el objeto de estudio para poder extraer unas pocas conclusiones, se ha reducido la observación a esas 24 horas, en las que sólo estos participantes emitieron un total de 165 tuits.
Como se puede observar, la discusión comienza cuando Martínez Ron contesta, a medianoche, a un mensaje de Piqué de dos días atrás. Después de varias intervenciones seguidas del primero y de casi 15 minutos, éste último comienza a contestar a algunas de ellas:
Durante un tiempo, discuten con cierta coordinación, pero pronto se empiezan a intercalar conversaciones paralelas y, en ocasiones, de gran expresividad:
Unos problemas técnicos interrumpen el debate de madrugada, pero Martínez Ron sigue compartiendo ideas y datos con otros usuarios, hasta que entra en juego un tercer contertulio en esta disputa dialéctica: Josu Mezo.
Tras unas pocas intervenciones adicionales, el coloquio se cierra hasta que, a la mañana siguiente, Jose Cervera reaviva la cuestión y Borja Adsuara se uneRead












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