Entre usuarios, tablas y redes: el rompecabezas de la audiencia en los cibermedios

Fuente: Wordle

Figura 1: Nube de conceptos relacionados con la analítica web / Fuente: Wordle

La capacidad de cuantificar y examinar información constituye una de las grandes características de internet. En campos como la visualización de redes sociales o en el denominado periodismo de datos, de los que pronto hablaremos, la potencia de estas herramientas es sumamente dinámica y provechosa. Sin embargo, en cuestiones como la medición de audiencias, aunque las posibilidades son como mínimo las mismas, las múltiples formas de interpretar las cifras y su trascendencia económica generan, con frecuencia, más confusión que claridad.

El objetivo de este texto no es profundizar en los complejos procesos de medición y difusión de estos datos. Para eso, ya existen extensas aclaraciones sobre sus mecanismos y repercusiones, profundas descripciones de sus cuestiones técnicas, concisas explicaciones sobre sus aplicaciones y completas recopilaciones de sus herramientas. Tampoco se pretende, como bien consiguen el asesor periodístico Juan Varela, la analista publicitaria Charo Amengual o el matemático y estadístico Carlos Lamas, entre otros, adentrarse en la implicación de estos datos para para la publicidad y el negocio de los contenidos digitales.

Lo que, a través de esta aportación, se pretende es condensar y arrojar un poco de luz al panorama de cifras, clasificaciones y conexiones que algunas de las principales plataformas de medición de audiencias proporcionan sobre los cibermedios españoles de información general y ámbito nacional.Read

Creatividad y rigor frente al descuido y la repetición

La inmediatez constituye una de las cualidades esenciales de internet. No hay duda. Entre tanta información, el primero en dar el salto parte con ventaja. Pero, a menudo, además de audiencia y, en principio, dinero, la rapidez trae consigo imprecisiones, descuidos y errores. Algunos pueden conllevar consecuencias éticas o legales; otros simplemente generan miserias estéticas. Éstos últimos son menos graves, pero también más numerosos y quizás más evitables. Y, entre ellos, algunos de los más comunes están relacionados con las repeticiones.

La reiteración de un término o de una idea no supone siempre un desatino. Bien utilizado, constituye una recurso retórico frecuente y eficaz, especialmente en el discurso oral. No obstante, con frecuencia, la redundancia de palabras o de estructuras puede denotar pobreza de vocabulario o de pensamiento y debilitar el estilo creativo. Por eso, y porque, como se ha tratado anteriormente, la calidad y la precisión de los contenidos constituyen las premisas para la supervivencia del periodista en el entorno de la abundancia informativa, conviene prestarle atención a su presencia en los cibermedios.

Fuente: lainformacion.com

Figura 1: Captura de pantalla de la página de inicio de lainformacion / Fuente: lainformacion.com

En este primer caso, la repetición resulta particularmente significativa. La inclusión de la misma pieza hasta en tres ocasiones, con pequeñas variaciones, en la parte superior de la página de inicio, con la visibilidad y la trascendencia que conlleva, es sin duda un desliz notable. Pero, además, su presencia en un medio digital nativo, que desde el principio apostó por la implantación de mecanismos automatizados de selección difusión de datos, se podría considerar como un ejemplo paradigmático de las posibles consecuencias negativas de la excesiva fe en las máquinas o, al menos, de la mala praxis de estas técnicas. Probablemente, esta portada cambió Read

Los senderos que se bifurcan en el rediseño de El País (I): el acceso a la información

En estos tiempos inciertos para el periodismo, en los que cierran diarios y sufren grandes empresas, los esfuerzos de los cibermedios por ofrecer un mejor producto y aprovechar las nuevas herramientas tecnológicas y comunicativas merecen, por lo menos, un comentario en este blog. Por eso, una semana después de la presentación definitiva del rediseño de la web de El País, esta entrada pretende analizar brevemente algunas de sus cualidades, defectos y virtudes. Como ya se ha bloggeado y twitteado bastante sobre esta renovación, he considerado oportuno alejarme de las descripciones generales, y voy a tratar de centrarme, dentro de mis limitaciones, en una cuestión concreta: su estructura de navegación y, en concreto, el acceso a la información.

Hace unas semanas, se abordaron aquí parcialmente estos últimos conceptos, y otros los han explicado con mucho más detalle desde el punto de vista de la usabilidad, la educación y el diseño web. Lejos de pretensiones teóricas, en esta ocasión, el único objetivo es tratar de aplicar estas ideas a la nueva composición de la versión digital de esta cabecera para poder apuntar algunas de sus implicaciones en la recepción de la información periodística. Se trata, en el fondo, de describir de qué formas el usuario de este cibermedio puede acceder a la información que contiene y de apuntar algunas de las consecuencias que estas acciones pueden llegar a suponer para el ciberperiodismo.

Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

Figura 1: El rediseño de la web de El País / Fuente: elaboración propia a partir de elpais.com

La nueva interfaz que, desde el 22 de febrero, presenta la versión digital de El País comenzó a ver la luz el pasado 16 de mayo de 2011, cuatro días antes de las elecciones locales y autonómicas del 20-M y un día después del 15-M, con el surgimiento de la nueva sección de Política. Poco a poco, los distintos bloques temáticos fueron adaptando esta estructura, se fueron puliendo detalles y, al mismo tiempo, fueron surgiendo los primeros análisis sobre asuntos como la “deconstrucción” de sus contenidos en micromedios o el diseño gráfico. Finalmente, tras las últimas incorporaciones de la cultura y el deporte, el diario dio el paso definitivo con el lanzamiento de su renovada portada.

Al margen de las implicaciones estéticas y organizativas que trae consigo esta reestructuración, que podrán protagonizar análisis posteriores, una de sus principales consecuencias es la transformación de las rutas que el receptor puede seguir para acceder a los contenidos. Aunque, evidentemente, se corre el riesgo de caer en numerosas simplificaciones, en principio, se puede afirmar que estos múltiples caminos se pueden clasificar en dos grandes grupos:

1. La navegación visual. Se trata, en realidad, de la forma más elemental del acceso a la información de los cibermedios y de cualquier sitio web, pues se basa en la distribución de distintas capas y árboles de hipervínculos. Sin embargo, una revisión más profunda de este caso puede proporcionar datos interesantes. Como bien apunta el propio medio en el blog creado para explicar este proceso, este procedimiento Read

La cantidad y la calidad de los comentarios. La interactividad en el HuffPost y sucedáneos

La gran conversación de la Web 2.0, la democracia deliberativa, el periodismo colaborativo… Muchos ( y entre ellos me incluyo), hemos anunciado, desmenuzado o defendido alguna vez alguno de estos conceptos. Sin embargo, pocos han estudiado su aplicación real en los cibermedios y sólo algunos, probablemente menos, lo han puesto en práctica.

Con sus defectos, como todo el mundo, uno de los proyectos periodísticos que más se acerca a estas ideas es, probablemente, The Huffington Post.

Para ilustrar esta cuestión, vamos a observar algunas de sus publicaciones y a compararlas brevemente con otros casos más cercanos y menos afortunados.

Fuente: huffingtonpost.com

Figura 1: Captura de pantalla modificada de noticia y comentarios / Fuente: huffingtonpost.com

En esta información, en concreto, lo primero que llama la atención es el número de comentarios difundidos: 7.347 (en el momento de publicar este post), una cifra a la que, ni siguiera en medios con la audiencia de Marca en internet, se aspira todavía en España. Sobre todo, teniendo en cuenta que el tema tratado, un conflicto social algo escabroso y puntual, no parece de los más digeribles ni de los más trascendentales.

Pero, lo que es más importante cuando se aspira a crear una verdadera conversación, es nivel de interactividad horizontal y vertical que se consigue Read

Vacíos y estorbos gramaticales

Figura 1: Capturas de pantalla unificadas con la cabecera y los titulares / Fuente: La voz de Iñaqui en elpais.com

Figura 1: Imágenes unificadas de la cabecera y los titulares / Fuente: blogs.elpais.com/la-voz-de-inaki/

Pese a que el propósito de este blog dista mucho de ser la creación de un repertorio de errores gramaticales u ortográficos (para eso ya existen iniciativas tan interesantes como Manual de estilo o Language log), hay algunos casos que pueden resultar interesantes por su la relevancia del desatino o de su emisor. Éste última motivo podría ser el que justificara un breve comentario sobre el titular de la entrada de uno de los videoblogs más seguidos de los cibermedios españoles: el que, desde abril de 2011, elabora el periodista Iñaki Gabilondo (en principio en El País y ahora también en la Cadena Ser). Como se puede comprobar, los dos enunciados que se muestran en la figura de arriba son muy similares y, de hecho, sólo un día separa su publicación. Sin embargo, el de la derecha es correcto y la de la izquierda, no. La explicación es muy simple: Read