Periodismo descodificado

    Figura 1: Texto y código en el Periodismo / Fuente: Data Journalism Handbook | flickr.com

Figura 1: Texto y código en el periodismo / Fuente: Data Journalism Handbook | flickr.com

Code is everywhere. No se puede ignorar, pero sí se debe aprovechar. El lenguaje informático se encuentra en la esencia de cualquier aplicación digital y, por supuesto, de la innovación en los contenidos periodísticos. Ante esta realidad, hay quien considera que no se puede ser periodista sin programar y quien cree que se debe seguir ignorando esta revolución. La clave, como casi siempre, se encuentra en el término medio, en dominar sus bases y seguir la pista a las nuevas tendencias.

2013 fue, en Estados Unidos, el año del código. En 2012, Estonia se planteó enseñar programación a los niños de 6 años. El desarrollo de software emergió como una de las grandes vías para la solución de problemas y, ante las numerosas dificultades que afronta la profesión periodística, el debate se extendió entre el ámbito académico, informático y mediático.

Aunque este movimiento derivó en opiniones y comportamientos extremos, de nada sirve alarmarse o pensar que escribir, locutar o manejar un programa de edición de vídeo es suficiente. Jeff Jarvis, a menudo tan radical, planteó una visión bastante razonable. Read

Un acuerdo entre la narrativa, los datos y la tecnología (II)

    Figura 1: Cabecera promocional de Acuerdo / Firma: Camilo Conte

Figura 1: Cabecera promocional de Acuerdo / Firma: Camilo Conte

La narrativa, los datos y la tecnología acercan posturas. Y no sólo se trata de una metáfora. Aquel bosquejo en blanco y negro está derivando en un proyecto firme y definido. El acuerdo casi se ha cerrado y parece que todas las partes van a salir ganando.

Acuerdo, major journalism for pissed off readers verá la luz en noviembre. Sus planteamientos no han cambiado: volver a lo básico, destilar información y ofrecerla al lector en el formato más comprensible, investigar y reflexionar  de la mano de la técnica, explotar las nuevas narrativas… Este compromiso se materializará con una aplicación que albergará un cómic digital sobre Bosnia, un newsgame sobre la web profunda y una incursión en los datos de la piratería en el Índico. Fieles a sus ideas, han desgranado las bases de estas iniciativas en su cuaderno de bitácora. Y, para que las primeras constituyan una realidad, han lanzado una campaña de crowdfounding.

Figura 2: Vídeo de la campaña de crowdfunding de Acuerdo | Fuente: Vimeo.com

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Nuevas rutas en la lectura ciberperiodística: etiquetas, tópicos y metadatos (I)

Figura 1: Bifurcación / Firma: Valen Eyes | Fuente: flickr.com

Figura 1: Bifurcación / Firma: Valen Eyes | Fuente: flickr.com

Las formas de acceder a la información ciberperiodística están experimentando una profunda transformación. Además de las portadas de los medios, los buscadores o las redes sociales, los usuarios disponen ahora de sistemas de etiquetado y visualización de metadatos para adentrarse en la actualidad. Estos mecanismos, utilizados ya en campos como la documentación y planteados desde la concepción del hipertexto y la web, adquieren cada día más relevancia en un contexto de abundancia informativa y de nuevas tendencias como los trending topics de Twitter.

En esta comunicación*, el objetivo es analizar cómo los principales cibermedios españoles utilizan estas herramientas y cómo su implantación repercute sobre la recepción y la recreación de la realidad a través de un análisis de sus plataformas y mensajes.

Dispersión y reconfiguración de la información digital

El mensaje informativo ha experimentado una indudable metamorfosis desde que, hace algo más de dos décadas, naciesen las primeras plataformas periodísticas digitales. Poco tienen que ver muchos de los contenidos actuales con los que, en 1996, comenzó a difundir la sección de tecnología del New York Times, el CyberTimes, la primera plataforma con contenidos propios y actualizados en la que una imagen fija cambiaba cada varias horas (Boczkowski, 2004: 88). Los últimos rediseños de medios como el USA Today, el impulso de aplicaciones para tabletas como las de Wire o el surgimiento de proyectos como Quartz constituyen sólo algunas muestras.

No obstante, todavía les queda mucho camino por recorrer hasta aprovechar las capacidades expresivas del nuevo canal en el que se desarrollan. Sin duda, se han realizado avances en el empleo de la multimedialidad y la participación. Pero lo cierto es que, en el fondo, no se han dejado atrás los antiguos patrones creativos, se conservan muchos de los antiguos malos hábitos (Walker, 2005: 7) y falta mucho por avanzar en la estructuración y la composición de la información. Salvo excepciones, por ejemplo, el empleo de los hiperenlaces como herramientas activas para la búsqueda y la navegación adaptada a las necesidades del usuario (Pastor y Saorín, 1995: 1) apenas ha sido aprovechado.

No obstante, ante la crisis coyuntural y estructural que atraviesan las entidades periodísticas, parece evidente que la supervivencia requiere investigar, entender, explorar y aprovechar los nuevos paradigmas de la comunicación digital. Si es cierto que la información se ha convertido en un producto estandarizado y corriente, en commodity, el periodismo sólo puede sustentarse a través de la mediación profesional entre ese flujo continuo de datos inconexos y la sociedad. Y, para lograrlo, una gran alternativa es aprovechar y explotar las nuevas potencialidades que los metadatos ofrecen en el acceso a la información.

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Claridad sobre la maraña fiscal: filtros y visualización en el periodismo de datos

Figura 1: Mapa del entramado societario de Ana Isabel Gamazo | Fuente: offshoreleaks.icij.org

Figura 1: Uno de los mapas del entramado societario de Ana Isabel Gamazo | Fuente: offshoreleaks.icij.org

Frente a los mensajes caóticos, elementales y estériles que abundan en internet, una de las grandes oportunidades de la profesión reside en la investigación, la estructuración y la representación gráfica de la información. Lo que se ha denominado periodismo de datos no constituye probablemente ninguna novedad, pero el contexto, los métodos y las herramientas a través de las que desarrolla sí presentan importantes desafíos. La repercusión de filtraciones como las de Edward Snowden sobre el sistema de espionaje de Estados unidoslos cables de las embajadas norteamericanas así lo indican y el interés de medios como The Guardian o La Nación de Argentina por el data journalism así lo constatan.

Por eso, tras casi medio año de inactividad, este proyecto resurge con la intención de describir brevemente uno de los últimos casos sobre este fenómeno: la investigación sobre los paraísos fiscales impulsada por el International Consortium of Investigative Journalists (ICIJ) y recogida, en España, por El Confidencial.Read

La convulsión del Huffington Post y el germen de Materia (I)

Gran noticia es casi siempre el nacimiento de un medio. Sobre todo, si aporta algo nuevo o mejora lo que otros ya ofrecían. En los últimos días, el ciberperiodismo en español ha asistido a dos alumbramientos. El primero es un neonato que ya ha dado que hablar: El Huffington Post; el segundo, todavía un embrión que apunta maneras: Materia.

Aunque cualquier análisis serio es todavía prematuro, resulta difícil encontrar dos proyectos más dispares. Materia es una iniciativa anunciada por los responsables de la sección de ciencia de Público. El HuffPost, en cambio, consiste en un negocio impulsado a partes iguales por AOL y Prisa que aspira a exportar un modelo exitoso en Estados Unidos. Pero, como se verá, las diferencias sólo empiezan aquí.

En esta entrada, el objetivo es aproximarse a la propuesta de contenidos de estos dos ejemplos. Sobre la interactividad y el Pulitzer de The Huffington Post ya se ha hablado en este blog con cierto entusiasmo (prometo que no me pagan. No voy a ser más que sus blogueros). Esta vez seré algo más severo. Materia, como es lógico, es nuevo en este blog. Espero y confío en que no sea su última vez.

Fuente: elaboración propia a partir de esmateria.com y huffingtonpost.es

Figura 1: Cabeceras de Materia y El HuffPost / Fuente: elaboración propia a partir de esmateria.com y huffingtonpost.es

A estas alturas, quién no ha oído hablar del HuffPost y de su desembarco en España.  Sobre este cibermedio se ha afirmado que se distinguirá, entre otras circunstancias, por el uso de las redes sociales, por la agregación de información de la competencia y por compatibilizar el rigor con la inmediatez para hacerse un hueco en la Península y en Latinoamérica. Desde su estreno, no ha dejado de alzar la voz, aunque arrancase rogando silencio. El País, su medio hermano, lo definió como un fenómeno global, y hay quien lo ha visto como un atractivo proyecto, financieramente prudente y económicamente sostenible. No obstante, la mala acogida ha sido la nota predominante. Algunas se han fijado en detalles como las erratas y faltas de acentuación de sus titulares y muchas han resaltado las deficiencias en el diseño, que han llegado a tildar de cutre.

Las sensaciones, porque de momento son sólo eso, resultan sustancialmente distintas en Materia. Aunque llegó a ser Trending Topic de Twitter en España y su web se colapsó tras el anuncio de su lanzamiento, probablemente es mucho menos conocido. Aprovechando el perfil de su predecesor en Público en esta red social, el 24 de mayo anunció el lanzamiento de “una nueva web de noticias de ciencia, medio ambiente, salud y tecnología, que estará online en el verano”. Su objetivo: superar el olvido de los medios hacia la investigación y mejorar el pensamiento racional a través de publicaciones cercanas, claras, sencillas y rigurosas. Para algunos, este lanzamiento constituye un soplo de aire fresco ante la situación actual de la profesión periodística y la ciencia con muchas dosis de materia gris. Su directora, Patricia Fernández de Lis, ha afirmado que confían en convertirse en el medio de referencia de información científica y tecnológica en español, porque la democracia necesita más y mejor innovación y, por tanto, más y mejor información para contarla.

Dicho esto, vamos a intentar profundizar un poco más en la estrategia de contenidos de estos dos medios tan diferentes. Para ello, la idea es realizar una serie de breves análisis comparativos Read